El sistema público de salud porteño funciona a través de una red integrada con tres niveles de atención que trabajan de forma complementaria.
El primer nivel de atención son los 50 Centros de Salud y Acción Comunitaria (CeSAC), la puerta de entrada al sistema. Allí se realizan controles de rutina, vacunación, seguimiento de embarazos, controles pediátricos y el tratamiento de enfermedades crónicas, además de acciones de prevención y promoción de la salud en cada barrio.
El segundo nivel de atención son los Centros de Diagnóstico Porteños, como el que acaba de abrir en Villa Urquiza. Cambian la lógica de atención porque acercan estudios y consultas de distintas especialidades médicas a los barrios. La atención es exclusiva para personas derivadas de los CeSAC por el tipo de especialidad.
El tercer nivel de atención está conformado por los 34 hospitales generales y especializados de la Ciudad, donde se hacen internaciones, cirugías, atención de urgencias y tratamientos de mayor complejidad. En estos hospitales se atienden las emergencias y además las derivaciones del primer y segundo nivel de atención para prácticas más complejas. Se puede acceder a la atención a través de la guardia, en caso de urgencia, o con turno previo cuando se trata de consultas programadas.
“Trabajamos con una red de salud integrada donde cada nivel cumple un rol complementario y coordinado con una atención primaria fuerte como puerta de entrada al sistema”, sostuvo el ministro Quirós. Y explicó: “Este nuevo centro nos permite fortalecer el trabajo en red, optimizar la gestión de la demanda y ampliar la capacidad de respuesta para garantizar que los porteños tengan un recorrido más simple, más cercano y con continuidad de cuidados en su propio barrio”.